Cargando...
Estás aquí:  Portada  >  Hemeroteca  >  Nacional  >  Aragón  >  Artículo actual

A vueltas con el Embalse

   /  24/11/2010  /  Comentar

    Imprimir       Email

Basura Puente del Ebro en CaspeEl ambicioso y complejo aprovechamiento hidroeléctrico del bajo Ebro no sólo reportó ventajas sino que también acarreó  inconvenientes.

¿Qué ventajas aportó a Caspe la construcción del embalse de Mequinenza?

Pues  algunas hay; la más importante de ellas fue la creación de muchos puestos de trabajo durante la construcción y unos cuantos, con carácter permanente,  para la explotación posterior del sistema. Otra ventaja fue y es la creación de un gran lago  con inmensas posibilidades turísticas y deportivas. Éstas, entre otras menores, son las dos grandes ventajas de las que Caspe no supo, quiso o pudo aprovecharse plenamente.

¿Qué falló?

Por una parte,  tal vez la ceguera política de quienes creían que la gente de campo debía seguir destripando terrones sin pensar en la revolución industrial que se veía venir, y que transformaría la agricultura en un sector con mucha  menos capacidad de empleo. Las autoridades deberían haber pactado con la empresa ENHER para dar empleo a una mayor cantidad de  trabajadores excedentes del campo.  No se hizo nada de eso y  sí lo contrario. De ese modo se perdió la oportunidad de emplear a mayor cantidad de nativos en beneficio del resto de España. Hoy, en vez de una decena de jubilados de ENHER que han vuelto a Caspe, tendríamos un centenar con pensiones buenas en vez de las de miseria que  perciben los cotizantes del sistema agrario. Eso hubiese beneficiado al comercio y, consecuentemente, al pueblo.

Además, los responsables del proyecto tampoco crearon la infraestructura necesaria  en el entorno del nuevo lago, al que llamamos Mar de Aragón. Debieron, como parte del proyecto, construir embarcaderos, apartamentos, repoblación de las márgenes, jardines, merenderos, caminos  y zonas deportivas suficientes para  que una población tan importante como Zaragoza, se motivara para disfrute de fines de semana y vacaciones  haciendo deporte o relajándose de las tareas diarias. Semejante inversión sólo era posible con cargo al proyecto, sin demasiada incidencia en el coste global del mismo. La puesta en valor del Mar de Aragón hubiera supuesto un más que notable beneficio económico para Caspe. No se hizo nada y tuvieron que ser los particulares los que emprendieran alguna que otra aventura a  escala insuficiente para las posibilidades reales.

Así hemos visto como la iniciativa privada impulsora de la urbanización Playas de Chacón no ha tenido el apoyo institucional  preciso actuando la Administración como el perro del hortelano. No quiero ni pensar que la falta de apoyo se debiera a que el impulsor  no fuera afín. También  pudiera ser que faltara la grasa que permite el rodaje de  los engranajes sin chirriar.

Otro tanto ocurre con el Poblado de Pescadores, una urbanización en principio bien vista y bendecida por los poderes, y que a pesar de ello, actualmente carece de alcantarillado y recogida de aguas pluviales que habrán de costear los propietarios.

Así, de ese modo, se desaprovecharon en gran parte, las ventajas que el proyecto podía aportar a Caspe. A modo de disculpa se puede alegar  que eran tiempos de decir amén a todo o jugarse el futuro. De todos modos… ya se sabe que la cabra siempre tira hacia el monte.

Conclusión: los políticos de antes y los de ahora tienen la misma visión de futuro  que un cangrejo, por decir algo en su favor y no pensar mal.

¿Y las desventajas?

Dos muy importantes. Por una parte el desvío del Rio Guadalope privó a Caspe del uso y disfrute al que tenía el derecho que otorgó el Creador. Eso, sencillamente, tiene un valor que no se puede medir en dinero. Alguien debería pensar seriamente en ello y trabajar para su recuperación.

Por otra parte, la pérdida de unas 7.000 Ha de tierra en explotación anegadas por el embalse. La cantidad indemnizada a los propietarios en virtud de  la expropiación, me atrevo a señalar que no llega a cubrir los rendimientos de esas tierras trabajadas durante 10 años.

Así pues, como ya han transcurrido unos 45 años, ya hemos perdido 35 años de producción. Eso hasta ahora, pero resulta que es para “Siempre”.

A modo orientativo, si cada hectárea fuera capaz de producir por valor de 3.000 E. (cosa bastante aproximada a la realidad) en esos 35 años Caspe habría dejado de producir y percibir por valor de 21.000.000 de euros.

Nono

_______________________

Relacionado :

“ESPECIAL MAR DE ARAGÓN”

 

“COPA DE ARAGÓN DE VELA”

    Imprimir       Email

Gracias por elegirnos

  • ElGuadalope.Radio.(G180)

    logoElGuadalope.Es

    Con +2 millones de consultas

    ® T.N.C. 290.177

    www.elguadalope.es

    ©1917 ® 2009 EL GUADALOPE

    Con nuevos retos...

    EuroGlobalMedia
    WhatsApp
    Pincha y escucha... ElGuadalope.Radio.(G180)

    Actualidad, entrevistas, plenos y música 24h. 

  • Opinión lectores

  • Hemeroteca

Te podría gustar...

Las cosas que dicen Trump y Macron

Leer Más →